Terra Ibérica 0

Aprende a catar un vino, paso a paso

No hace falta ser un experto para catar un vino, es de hecho algo muy sencillo. Hoy os desvelamos las principales fases del proceso.


Existe la falsa creencia de que el reconocimiento de un buen vino es algo que sólo pueden detectar los expertos, pero la realidad es bien distinta, ya que para poder asistir y disfrutar de una cata de vinos, lo único que se necesita es usar la vista, el olfato y por supuesto el gusto.

Cualquier cata de vino, está compuesta por tres fases: la visual, la olfativa y la gustativa, por ese mismo orden. La fase visual consiste en en observar la copa para apreciar su color, brillo y limpieza. En la segunda fase, la olfativa,se trata de acercar la copa a la nariz y tratar de identificar lo que se conoce como aromas primarios, que son esos aromas que proceden de las uvas, de la naturaleza, frutales, del terreno, etc. Y por último la fase gustativa, es la fase en la que se procede a probar el vino en busca de los cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo.

En Terrra Ibérica además de contar con los mejores vinos también nos gusta disfrutarlos con nuestros clientes, por eso el pasado 9 de junio organizamos una cata de vinos que tuvo lugar en la tienda de Vigo, situada en la calle Rosalía de Castro. La cata se compuso de cuatro tipos de vinos, un Ribeiro, un Albariño y dos Riberas del Duero (un tempranillo y un crianza).

Ribeiro

El San Clodio es un vino del Ribeiro elaborado con “honradez, conocimiento y buen gusto”, en definición del propietario de la bodega, el famoso cineasta José Luis Cuerda. El resultado es un vino excelente, lleno de matices que resulta un auténtico placer para el olfato y el paladar.

Albariño

El Granbazán etiqueta ámbar es un Albariño pontevedrés que tiene su origen en cepas de más de 35 años de edad vendimiadas a mano. Este delicado vino surge de la cuidadosa selección de fruta desde el viñedo. Su entrada en boca es muy varietal, con una acidez equilibrada, resultando muy sabroso.

Ribera del Duero

Y para terminar, dos Riberas del Duero de la Bodega Cillar de Silos. El crianza de Cillar de Silos es la espina dorsal de la bodega porque es el reflejo del carácter que tiene el tempranillo en las tierras de Quintana del Pidio. En boca es carnoso, sedoso, y equilibrado con una acidez refrescante. Por último el Cillar Tempranillo, que en boca resulta frutal, carnoso, sedoso, agradable con taninos amables.

Aquí os dejamos alguna foto de la Cata de vinos que realizamos el pasado viernes 9 de junio y que fue todo un éxito. ¡Os esperamos en la próxima!